viernes, 12 de abril de 2013


PERDONAR NO ES OLVIDAR, NO ES JUSTIFICAR, NO ES

MINIMIZAR NI RECONCILIARSE. PERDONAR ES UN

PROCESO PERSONAL SIN ESPERAR NADA DEL OTRO.

ES UN ACTO QUE HACEMOS POR NOSOTROS PARA

NO QUEDARNOS ESTANCADOS AL

PASADO.


PERDONAR ES AVANZAR Y NO DEJAR QUE LO MALO

DEL

PASADO NOS AFECTE EN EL PRESENTE.

Bernardo Stamateas

martes, 18 de diciembre de 2012

la navidad


Ahora la vida es dura, y además ha perdido la sencillez.
Hasta hace unos años, la caverna platónica parecía el hogar de nuestra conciencia,
por lo que resultaba difícil entrever la realidad en una pared de apariencias,…quizá de
ahí la tristeza.
“Casi había de todo”, y el himno a la individualidad, a lo innovador, a lo original, al
pleno de posibilidades, nos sumergía en una vida en la que la rapidez, la inmediatez
y el ruido eran medios para no pensar, para llenar los vacíos antes de que se
produjeran. Dividíamos nuestra vida en parcelas, cada una de las cuales intentábamos
mantener a flote, a veces con malabarismos imposibles. Cuando conseguíamos
aquello que colmaba nuestros anhelos nos sentíamos alguien, pero eran instantes,
nuevamente aparecían los ecos de voces que nos recordaban quiénes éramos, el
ruido, la información, las imágenes, desataban nuevos anhelos con promesas de
infinitud. El calendario ya no señalaba fechas anheladas, cualquier día era bueno para
sorber tragos amargos de felicidad perecedera. Saturados de vacuas celebraciones,
la Navidad era un tiempo más, unas hojas a pasar, con la inercia de colmar vacíos,
sin que la felicidad prometida por sinfonías de colores, apareciera…soledades en
compañía pasajera.
Ahora, desde hace unos años, nuestra conciencia parece despertar y esforzarse por
eliminar apariencias, la sinceridad se expresa, lo necesario es lo que debe ser, el
conocimiento va uniéndonos, reparcelamos nuestras vidas para la unidad,…ligereza
de equipaje se requiere, colmados de ideas se precisan…soledades compañeras se
solicitan…, jornal y sustento han vuelto al diccionario, hogar se necesita,…que vuelvan
fechas anheladas y sentidas al calendario…que no nos quiten el abono del coraje y las
ganas de vivir,… que miedo y hambre sean pasado…que la sencillez y lo espontáneo
resurjan para poder seguir…

ANTONIO DIAZ

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Como la vida,

Como la vida,

todo tiene su pequeña elegía infinita.



Como la vida,
todo tiene su voz y
su cansancio, como las innumerables praderas de Ítaca.


Como la vida privada
de los árboles

(o de los náufragos), aferrada a un océano cubierto de partituras,

navegando en los ojos una imagen absurda,

un sonido que se confunde

con la nostalgia de las cosas que no he vivido.


Decidme,
¿cuando quise yo dejar de ser niña?,

¿cuándo ese cadáver

que cuenta historias dejará de exprimir

el limón de la realidad

y restregárnoslo por los ojos?


Políticos, hipócritas, creyentes...
¿cuándo?


jueves, 6 de septiembre de 2012


libre


“Ya me di al poder que a mi destino rige. Y no me aferro ya a nada, para así no tener nada que defender. No tengo pensamientos, para así poder ver. No temo ya a nada, para así poder acordarme de mí. Desapegado y sereno, me lanzaré más allá del Águila para ser libre.”



“El Don del Águila”. Carlos Castaneda